Menú

El tren extremeño, a la cola desde sus orígenes

El tren extremeño, a la cola desde sus orígenes

A CINCO DÍAS DE LA MANIFESTACIÓN DEL 18N EN CÁCERES, RAYANOS RECOPILA INFORMACIÓN SOBRE EL DESCARRILO DEL LUSITANIA DEL 1994

El tren extremeño acapara titulares de la prensa nacional. Del ‘puente de la vergüenza’ durante la festividad de la Hispanidad al ‘puente del horror’ con motivo de Todos los Santos, Extremadura ha sido protagonista en portadas y cabeceras mientras que su línea ferroviaria se ha convertido en mecha para volver a incendiar las redes sociales. Nuevos incidentes y otros que se repiten dejan imágenes desoladoras, más típicas de la posguerra que del siglo XXI. “Entonces no había muchos accidentes. Tampoco en comparación con los que hay ahora”.

Estas declaraciones son de Jaime Maya, antiguo trabajador de Renfe. Desde que ingresase en el Regimiento de Movilización y Prácticas de Ferrocarriles con 18 años, ha dedicado toda su vida al tren. “Hasta los 59, que me jubilé”, resalta. Y la mayor parte de ellos en Extremadura, en estaciones colindantes a la aduana fronteriza que abría paso a mercancías en Portugal.

Precisamente en la de Valencia de Alcántara fue donde vivió uno de los accidentes más arriesgados del Lusitania, el descarrilo de 1994. “Pudo ser grave pero no lo fue porque al final los coches no cayeron al río, se quedaron colgando”. No hubo que lamentar muertes, aunque sí daños materiales. “En aquella época se especuló que no se iba a poder arreglar el puente por lo dañado que quedó”, recuerda. “Pero los portugueses se portaron de maravilla y en bastante menos tiempo de lo que se esperaba lo dejaron arreglado”. Fueron tres meses de duro trabajo. El Gobierno luso se hizo cargo de la reparación del suceso al ratificarse que el tren, procedente de Lisboa y con destino Madrid, ya entró descarrilado en el puente ferroviario internacional.

Descarrilo del Lusitania, el 8 de diciembre de 1994. Foto: Rufino Navarro.

“Para las condiciones en las que estaba la infraestructura no había muchos accidentes”, asevera Maya. El hombre asegura que la infraestructura, por entonces, ya era muy antigua. Que databa del año “mil novecientos y muy poco”, y que el ferrocarril extremeño siempre ha estado a la cola del país. Y que para las condiciones por las que circulaba, no se contaban tantos accidentes como los que registra en pleno siglo XXI. Aunque, como él mismo puntualiza, “los que hay ahora no son accidentes, son incidencias”.

 

Recuerdos del Lusitania

Una de las líneas que protagonizaron la carrera profesional de Maya fue el Lusitania. “El material del Lusitania, desde luego, estaba bastante bien. Era convencional pero estaba bastante bien”, señala. También los Talgos, que en la década de los 90 era uno de los mejores coches del mercado. “Lo han quitado del servicio, no sé por qué.” – se pregunta el ferroviario jubilado – “Si antes tardabas de Valencia de Alcántara cinco horas y ahora resulta que, un siglo después, los trenes tardan más tiempo”. Un hecho al que pocas explicaciones puede dar. “Entonces no había incidencias apenas y las averías eran escasas”, añade. “Ahora el material es más moderno pero es peor y las incidencias se multiplican”.

Si le preguntan por la situación actual, Maya se queda sin palabras. “No sé qué decirte”, balbucea. Comienza apoyando el ‘tirón de orejas’ de la Comunidad Económica Europea, que ha recriminado tanto al Gobierno español como portugués que no exista una comunicación directa entre ambas capitales dada su cercanía, y continúa denunciando la ausencia de un tren digno en la región. “Atrasados con respecto a otras autonomías sí estamos mucho, y ponernos al corriente va a ser complicado”.

Para evitar que esta profecía se cumpla, invita a todos a alzar su voz y a llenar el cacereño Paseo de Cánovas este domingo, día 18, a favor de que las líneas extremeñas dejen de ser el vagón de cola del tren nacional.

Sobre el autor

Esmeralda Torres

Periodista, extremeña. Amante de lo rural y de las historias callejeras.

Comentar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

3 × 3 =