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LA CARTA QUE MUESTRA EL PASADO Y PRESENTE DEL FERROCARRIL DE LA RAYA

LA CARTA QUE MUESTRA EL PASADO Y PRESENTE DEL FERROCARRIL DE LA RAYA

 Una de las principales reivindicaciones surgidas en nuestra región y que han tenido un mayor apoyo social en los últimos años ha sido la petición de un tren digno y de calidad.

Actualmente se está realizando una obra de gran envergadura para poder tener un tren de altas prestaciones que realice el tramo Madrid-Badajoz y posibilitar una futura ampliación a Lisboa. Otros tramos de la vía ferroviaria, en cambio, han pasado a un segundo plano y parece que incluso están condenados a la desaparición.

Entre ellos se encuentra la línea que conecta Cáceres con Valencia de Alcántara, tramo de gran importancia en el transporte de pasajeros y mercancías a finales del siglo XIX y todo el siglo XX. Fue durante muchos años  la principal vía de conexión ferroviaria entre España y Portugal y en la que hacia su recorrido el mítico Trenhotel Lusitania.

Lejos queda ya el día 8 de octubre de 1881, fecha que se inauguró esta línea con la presencia de los reyes Alfonso XII y Luís I de Portugal, y que supuso un hito en la comunicación y el acercamiento entre los dos países.

 

Este acontecimiento tuvo en su momento una gran trascendencia nacional y varias publicaciones se hicieron eco de este hecho, entre ellas una revista llamada “La Ilustración Española y Americana”, donde se comenta esta noticia acompañándose de unas ilustraciones. En el artículo publicado se resalta entre otras cosas el encuentro de los dos reyes en la estación de Valencia de Alcántara, el entusiasmo popular y el peculiar recibimiento que tuvo el Rey Alfonso XII en la estación de Herreruela.

Un vecino de la localidad al ver el artículo en dicha revista escribe una carta de agradecimiento, publicada en el siguiente número de la revista, donde se muestra la  importancia que tuvo esta inauguración y las altas expectativas e ilusiones que se generaron en toda la zona:

 

Revista Ilustración Española y americana

 

Muy señor mío… hoy le escribo para decirle que una de las personas pudientes de aquí han recibido un cuaderno que se llama LA ILUSTRACIÓN ESPAÑOLA Y AMERICANA , que ya la ha visto el pueblo todo, en cuyo cuaderno hay unos dibujos muy bien sacados de vecinos de Herreruela, que parece propiamente que están hablando y entre ellos tres guardas de la Encomienda de Herreruela, hermosa posesión de nuestro querido amo D. Luis Page que no haba muchas iguales a ella…

Y ya que tengo la pluma en la mano le diré que este pueblo ha tenido una gran alegría viendo ya tan cerca la vía y convenciéndose que no era un sueño que la maquina llegara a este pueblo aunque en cuanto supimos que D Luís Page  ha cedido muchas hectáreas de sus terrenos, ya empezamos a ser menos descreídos: pero nunca nos figuramos que llegase tan pronto , hágase cargo que valdrán mas nuestros frutos teniendo  salida para Castilla, Portugal y el Mundo entero , que hay quien dice que desde la estación se puede llegar hasta Rusia.

Tampoco creímos que Su Majestad había de venir por aquí, y también, por dicha, nos hemos engañado porque ha venido y yo lo he visto  como estoy viendo ahora a mi mujer haciendo calceta en la mesa donde escribo. Doy gracias a Dios porque ha venido aquí S.M con toda felicidad y porque han permitido que viéramos un suceso que nunca le hemos visto los del pueblo, porque aunque dicen que FELIPE II vino por Herreruela de paso a Portugal, ninguno recuerda semejante cosa sino el señor cura que no se le escapa nada de lo que pasa.

A las dos de la madrugada del día  de este mes Herreruela se quedó sin gente, porque todos, Con las autoridades a la cabeza, nos encaminamos a la estación, invadiendo el andén  y el muelle poseídos todos de la mayor alegría  y deseosos de ver llegar al tren  que traía al S.M.

Cuando llego, levantándose un inmenso clamor de júbilo diciendo ¡viva el rey!

Su majestad habló con el alcalde, que era Aniceto Hidalgo y con el juez municipal, Juan Sánchez Carretero y con un servidor de usted.

Como el Rey venía de paisano y es tan amable y llano, la gente de campo no se daba cuenta  que aquel mozo pudiera ser S.M.  Y le buscaba. Cuando se les dijo quien era el rey, negabanlo redondamente; otros apostaban a que no había llegado y fue preciso que el mismo Don Alfonso XII, que se reía presenciando aquellas porfías, les dijera que él era efectivamente el Rey. “Usted no es el Rey”, le dijo Joaquín Mogedano, nuestro querido convecino y todos nos quedamos helados pero mas cuando otro de Salorino exclamó “no tienes trazas de ser el Rey”. Creían que el Rey había de venir con su corona en la cabeza, su cetro en la mano  y su manto blanco y no viniendo así  no había quien les persuadiera que ese gallardo joven era nuestro legítimo Rey.

El mismo rey para acabar de convencerles  dijo:

“Cuando vuelva luego, me veréis de uniforme y reconoceréis verdad?…y con estas palabras no quedó ninguno de aquellos sencillos lugareños de que el Rey era quien les hablaba.

Al cuarto de hora el tren se puso en marcha hacia Valencia y todos dimos repetidos vivas al monarca que nos saludaba demostrando que la gente de Herreruela le había causado buena impresión eran las seis y cuarto y S.M con el Rey de Portugal no regresaría hasta las once. Pues allí estuvimos esperando la vuelta del tren para saludar al Rey.

S.M.    Volvía ya de gran uniforme, como había prometido y dijo a los incrédulos “ahora ya me conoceréis” y el pueblo contestó con vivas y aclamaciones sintiéndose orgullosas de ser españoles  y tener un Rey tan bizarro y afable con el pueblo….

El Rey de Portugal venía con S.M. es también real mozo, entrado en carnes y muy bien parecido pero toda nuestra atención era para nuestro Rey.

Marchó el tren y todos nos quedamos satisfechos de haber visto a S.M pero francamente a poco nos supo la visita y hubiéramos querido que hubiese tenido tiempo S.M. para haberle enseñado la Encomienda,  dentro de la cual esta la vía, que es cosa de ver la finca, y celebre por su riqueza y elevado torrico de San Pedro desde alcanza la vista una extensión de muchísimas leguas, fortificación fronteriza de algunos siglos de antigüedad donde esta la venerada ermita de San Pedro, en la sierra del mismo nombre que desde Despeñaperros llega hasta introducirse en Portugal.

Eterna  grata memoria  queda en nuestros vecinos de la inauguración del ferrocarril y dichosos los que se consideran que han visto tan cerca al Rey.

Otros detalles: A.S.M. se le entregó un papel felicitándole por su feliz viaje y pidiéndole gracias  para quince jornaleros  presos en Cáceres, porque hallándose en trabajando en el campo, fueron a apagar un fuego y se les supuso autores del incendio, lo que los tribunales pondrán en claro…

En el tren venía como Director de caminos y obras públicas de España un sobrino del amo de la encomienda, el señor Eusebio Paje  que hemos oído persona de gran talento. Nunca olvidará este pueblo los nombres de Paje y Moret….

Sin otra cosa por la presencia, queda suyo y B.S.M ….

Herreruela , 19 de octubre de 1881

Por la copia, _-F *

 

Destaca en el relato la naturalidad con la que los vecinos trataron al rey y las esperanzas depositadas con la llegada del ferrocarril especialmente a la hora de exportar sus productos. También da detalles con valor histórico como la estancia en prisión de unos jornaleros de la zona o la razón del trazado de la vía del tren por esas tierras.

 

En la actualidad es imposible comprar un billete ni montarse en el tren desde la estación Herreruela, ya que desde hace años ningún tren hace parada allí y hasta el mismo edificio ha desaparecido, (demolido hace unos años por la propia Adif) tampoco parte ningún convoy con mercancías cosechadas o productos realizados en la zona y es que para la línea Cáceres-Valencia de Alcántara cualquier tiempo pasado fue mejor.

Revista: La Ilustración española y americana

 

*La noticia de la inauguración y la carta integra pueden consultarse en la página web www.cervantesvirtual.com. Revista La Ilustración española y americana AÑO XXV. Números 38 y 39, 1881.

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