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Por Sao Martinho, lumbre, castañas y vino

Por Sao Martinho, lumbre, castañas y vino

PORTUGAL SE PREPARA PARA CELEBRAR UNA DE SUS FIESTAS MÁS TRADICIONALES DE LA AGENDA OTOÑAL

Si algo caracteriza a Portugal es el empeño que ponen por no perder sus tradiciones. En un país repleto de pocas ciudades y muchas (y entrañables) aldeas, cualquier costumbre, por insignificante que pueda parecer, tiene un matiz especial. Es el caso de Sao Martinho, el patrón de las castañas y la fiesta más esperada del otoño.

Esta fiesta, que se celebra el 11 de noviembre (a pesar de que sus programas se alargan durante todo el mes), gira alrededor de la maduración de los vinos del años. De ahí que la tradición marque que sea éste el primer día en degustar los nuevos caldos, porque era cuando ‘aclaraban’, y que se haga en torno a una hoguera donde se prueba el ‘magusto’ o las castañas que se asan al calor del fuego, justo en época de abriesen los ‘orizos’.

Otros muchos dichos también hacen alusión a la matanza con el inicio de la temporada (véase el refranero español, el de A cada cerdo le llega su San Martín. De hecho, muchos consideran este día del santoral como el inicio de los fríos, aunque esto tenga poco que ver con su leyenda. Y es que según ésta, el soldado romano llamado Martín se encontró camino de su tierra con un mendigo arrecido que pedía limosna, y a quien el héroe, tras rasgar su capa en dos, dio un paño con el que arroparse. Según cuenta, fue este hecho el que consiguió que el clima se calentase, relacionándose así también el 11 de noviembre con el Veranillo de San Martín.

 

Protector de las cosechas

Pero si por algo ha cobrado protagonismo Sao Martinho ha sido por su consideración como figura protectora de las cosechas. Tanto en Portugal como en Galicia es habitual el refrán de Se queres pasmar o teu vizinho, lavra, sacha e esterca polo S. Martinho, entendiéndose ponerse mal con tu vecino como cierta envidia por haber recogido buena cosecha.

Y son muchos los historiadores que consideran que Sao Martinho, al ser la mayor feria de Portugal, llegó a convertirse en el día en el que se concertaban, renovaban o rescindían los contratos, especialmente los agrícolas y ganaderos.

Sin duda alguna, muchos y muy diversos motivos para que el 11 de noviembre no pase por alto en las localidades portuguesas. Ni en las rayanas.

Sobre el autor

Esmeralda Torres

Periodista, extremeña. Amante de lo rural y de las historias callejeras.

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