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Una odisea entre Cedillo y Nisa sobre el río Sever

Una odisea entre Cedillo y Nisa sobre el río Sever

LA PRÓXIMA CUMBRE HISPANO-LUSA RETOMARÁ LA POSIBILIDAD DE CONSTRUIR UN NUEVO PUENTE QUE UNA ESPAÑA Y PORTUGAL

Si se trazase una línea recta desde Cedillo hasta la primera freguesía portuguesa -Montalvão, del concelho de Nisa- tan solo contaría 15 kilómetros. Sin embargo, sus vecinos tienen que dar una vuelta de 120 kilómetros para llegar hasta allí: el motivo, la frontera más absurda.

Este municipo rayano censa algo más de 400 habitantes, y tan solo dos establecimientos comerciales. “Aquí solo compras lo del día a día, y lo que se te olvida”, cuenta Robert Ramallete, un vecino de Cedillo. El resto lo traen de Cáceres, cuando van al médico; o de Valencia de Alcántara, cada vez que van a arreglar algún papel. “Es la cabeza de partido”, señala. Para llegar hasta la localidad valenciana tienen que recorrer 50 kilómetros, menos de la mitad del rodeo que dan hasta llegar a Portugal a pesar de que, cruzando el río, solo diste 15 kilómetros. “Y, además, por carreteras muy estrechas, de la anchura de un camión”.

Ante esta situación, los vecinos de Cedillo viven resignados. Especialmente porque, como recuerda Robert, “el puente está ahí”. La compañía Iberdrola es la propietaria de la actual infraestructura que cruza sobre el río Sever, abierto al público exclusivamente durante el fin de semana. “Es una pena”, sobre todo por la imposibilidad de llegar a un acuerdo con la empresa eléctrica para la libre circulación y las dificultades por conseguir un presupuesto que financie la totalidad de las obras. Una opción que se esfumó cuando la anterior legislatura devolvió una partida de cuatro millones de euros al Programa Operativo de Cooperación Transfronterizo España-Portugal (Potec), por considerar que estos fondos no serían suficientes.

El nuevo Gobierno intentó recuperar este proyecto, y con él la esperanza de los vecinos. De hecho, es uno de los temas que se abordará en la próxima cumbre hispano-lusa, tal y como ha anunciado la presidenta de la Diputación de Cáceres, Rosario Cordero. Una noticia que ha sido bien recibida por el municipio rayano ya que, a juicio de su alcalde, Antonio Riscado, “las buenas intenciones también son de agradecer”.

No obstante, los vecinos aún no cantan victoria. “Hasta que no lo ves muy claro o hecho, no terminas de creértelo”, lamenta el alcalde. “Los vecinos ya tienen asumido que esto es un problema un tanto complejo, que va al borde de los tiempos e, incluso, de los gobiernos de turno”, señala. “Están a la expectativa pero nada más”.

Sobre el autor

Esmeralda Torres

Periodista, extremeña. Amante de lo rural y de las historias callejeras.

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